El proyecto Yo me rayo busca prevenir la aparición de problemas psicológicos, mejorar la salud mental de los jóvenes a través del desarrollo de la autoestima, el fomento de habilidades sociales y de autorregulación emocional, y concienciar sobre lo la salud mental (autocuidado, derechos de las y los usuarios en salud mental, estigma, red de recursos y falsos mitos).

La presente propuesta parte de una frase típica en relación a la juventud: ‘No los entiendo’. Detrás de estas palabras a menudo se esconde la preocupación, el desconcierto y la incomprensión sobre sus pensamientos y conductas, sobre sus expectativas y metas, sobre su relación con los demás y el cuidado de uno mismo/a. Quienes miran a los jóvenes rara vez formulan preguntas adecuadas y pertinentes sobre su condición biopsicosocial. Madurar, como ya expresó el psicólogo Erick Erikson supone una crisis de identidad normativa. Es un conflicto donde aparece con fuerza tanto la posibilidad de encontrarse a uno mismo como la de perderse.

Las personas jóvenes en su tránsito hacia la vida adulta atraviesan un conjunto de dificultades y riesgos, unos comunes a todas las personas de su edad y otros específicos de colectivos que están en una situación de mayor vulnerabilidad. La adolescencia y la temprana juventud es para cualquier persona una etapa de constantes cambios: físicos, psicológicos y sociales. Todos los cambios son vividos como una experiencia nueva, importante, significativa, única o, a veces, difícil y traumática. En la adolescencia la transición lo es todo y el mundo es nuevo cada día; esto hace al adolescente sensible y especialmente permeable a casi todo; a lo bueno y saludable y a lo que comporta riesgos para la salud. La adolescencia es el periodo donde las personas presentan un mayor índice de salud física y, en cambio, una mayor vulnerabilidad psicológica y social.
La situación del mundo en el que vivimos es una preocupación para las personas jóvenes, que afecta en gran medida a su bienestar emocional: la inestabilidad social, económica y política, la incertidumbre por el futuro y problemas como el desempleo o la discriminación, también les influye en su autoestima, autoconcepto y bienestar emocional.
Además, la adolescencia y juventud es un periodo donde despuntan algunos problemas relacionados con la salud mental: consumo de sustancias, trastornos de personalidad, trastornos del estado de ánimo y adicciones a las nuevas tecnologías y/o a la pornografía. Uno de cada dos trastornos psiquiátricos se manifiesta por primera vez antes de los 14 años. El 70 % se manifiesta antes de los 18, según los datos de la European Society for Child and Adolescent Psychiatry.
En MUJOMUR lo tenemos claro: sin jóvenes no hay futuro y sin salud mental, el bienestar es solo una máscara.
